“Los colombianos reclaman protección y seguridad y, en ese orden de ideas, yo comparto la decisión del Presidente de la República”, dijo el Senador Honorio Henríquez.
Bogotá D. C., 8 de septiembre de 2026 (Prensa Senado). Con la condición de que se cumpla rigurosamente con los requisitos para ello, el Presidente del Congreso, Senador Honorio Henríquez, respaldó la decisión del Gobierno Nacional de levantar la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego en Colombia.
El líder del Legislativo fue enfático en advertir que la aplicación de esta decisión deberá estar acompañada de controles rigurosos para garantizar que únicamente puedan hacerlo quienes cumplan con todos los requisitos establecidos.
“Hay que cumplir con todos los requisitos, que no haya colados. Que se haga para estricto uso de la defensa de los colombianos y que no vaya a servir para otros temas que son, diría yo, de mucho cuidado”, manifestó el Presidente Henríquez.
Este martes se conoció que el Gobierno Nacional expidió el Decreto 1368 del 8 de septiembre de 2026, mediante el cual puso fin a la suspensión general de los permisos para el porte de armas de fuego.
La disposición establece que recuperan eficacia los permisos individuales que estén vigentes y sobre los cuales no exista suspensión, cancelación, revocatoria, vencimiento, prohibición legal o judicial u otra circunstancia que impida su ejercicio.
El Presidente del Congreso consideró que la medida debe analizarse también en medio de las demandas ciudadanas por mejores condiciones de seguridad. “Los colombianos reclaman protección y seguridad y, en ese orden de ideas, yo comparto la decisión del Presidente de la República”, señaló el líder del Legislativo.
El Senador insistió, sin embargo, en que el levantamiento de la suspensión no puede traducirse en una flexibilización de los controles.
“Insisto: se tiene que cumplir a cabalidad con los requisitos para ello y que se utilicen como tienen que utilizarse”, sostuvo el Presidente Henríquez, al pedir especial responsabilidad tanto de las autoridades encargadas de autorizar y controlar el porte como de los ciudadanos que cuenten con los respectivos permisos.
La disposición del Gobierno precisa que la decisión no autoriza el libre porte de armas ni crea nuevos derechos, y tampoco modifica los requisitos, condiciones, restricciones y controles previstos en la legislación colombiana. El presidente Abelardo De la Espriella aseguró al anunciarla que se mantendrán los controles y permisos de las autoridades competentes.
Para el Presidente Henríquez, uno de los aspectos fundamentales será garantizar que las armas amparadas por permisos legales sean utilizadas exclusivamente dentro de los propósitos autorizados. “El usar un arma es de mucha responsabilidad y tiene que ser para la defensa y esperamos que así se entienda y así se haga”, enfatizó.