
A diferencia de la Carta europea, centrada en el imperativo histórico de sellar la división continental, las instituciones asiáticas de cooperación e integración resaltan de manera expresa su relación con la institucionalidad multilateral en sus documentos fundadores. ¿Por qué? Sencillamente, porque al concluir la Segunda Guerra Mundial, el marco pro-visto por la institucionalidad multilateral auspició los movimientos de liberación nacional en Asia. Para los pueblos asiáticos, la estructura multilateral vino a ser, en muchos casos, propiciadora de las luchas de liberación del sometimiento colonial o neocolonial, con el fin de acceder a un puesto en el gran foro de las naciones.

