
Este volumen reúne las lecciones que Nabokov dictó en sus años de profesor en Estados Unidos, pero está lejos de ser un manual académico. Es más bien una conversación brillante y viva con los grandes: Gógol, Turguénev, Dostoievski, Tolstói, Chéjov… Cada autor es examinado con lupa, pero también con fervor.
Lo fascinante de este libro es la mezcla de erudición y sensibilidad estética. Nabokov no se limita a analizar argumentos o estilos: rastrea ritmos, colores, imágenes; se detiene en la textura de una frase, en la vibración de una metáfora.

