El presidente del Congreso, Lidio García Turbay, advirtió riesgo inminente de desabastecimiento de gas en Colombia, por eso, lanzó un llamado urgente a tomar decisiones estratégicas que devuelvan la confianza al sector energético.
Por Johan Nassar Hower
Bogotá D. C., 15 de abril de 2026 (Prensa Senado)
En un contexto global marcado por la incertidumbre energética, el presidente del Congreso de la República, Lidio García Turbay, encendió las alarmas sobre la situación que enfrenta Colombia, al advertir que el país ha pasado de la autosuficiencia a una creciente dependencia de importaciones de gas.
“La energía es hoy una cuestión de soberanía, competitividad y futuro”, afirmó García Turbay en el Congreso Naturgas 2026 en Cartagena de Indias, subrayando que el país se encuentra en un “punto de inflexión” que exige decisiones de fondo y no más dilaciones.
Durante su intervención, el senador fue directo al señalar que existe un “riesgo real de estrechez en el abastecimiento de gas”, explicado por la caída de los campos maduros y la disminución de la inversión en exploración y producción.
“El problema no es que existan riesgos, sino que los estemos ignorando”, insistió.
En ese sentido, planteó una de las preguntas más críticas del momento:
“¿Por qué seguimos aplazando los proyectos estratégicos?”, advirtiendo que ya no se trata de un debate técnico sino de una urgencia nacional.
García Turbay fue contundente en señalar que Colombia no puede seguir improvisando en materia energética.
“Ningún país serio renuncia a su seguridad energética sin una estrategia clara”, dijo, al tiempo que alertó que las fallas en este sector generan un “efecto dominó” que golpea directamente la economía, el empleo y el bienestar de los ciudadanos.
Sobre la transición energética, el presidente del Senado marcó distancia de enfoques radicales: “No puede ser un salto al vacío ni un discurso populista”, afirmó, insistiendo en que debe ser “ordenada, responsable y realista”.
“Renunciar a una fuente sin sustitutos confiables no es progresismo sino irresponsabilidad”, recalcó, en un llamado a equilibrar la sostenibilidad ambiental con la seguridad energética.
Asimismo, advirtió que el principal obstáculo hoy no es técnico sino político.
“Sin reglas claras no hay inversión, sin inversión no hay oferta, y sin oferta hay escasez y precios altos”, explicó, señalando que la incertidumbre regulatoria está afectando gravemente al sector.
En un tono crítico, cuestionó la política energética del gobierno del presidente Gustavo Petro, al considerar que ha estado marcada por decisiones ideológicas sin suficiente sustento técnico, lo que ha debilitado la confianza de los inversionistas.
Pese a ello, reiteró que la protección del medio ambiente es una prioridad ineludible. “Sostenibilidad y progreso no son enemigos”, afirmó, al proponer una transición energética inteligente que combine energías renovables con la exploración y producción de gas.
Enfatizó que “Las naciones no fracasan por falta de recursos sino por falta de decisiones” y dijo que el próximo gobierno enfrentará un panorama complejo, con decisiones aplazadas y un sector tensionado.
“Este país no resiste cuatro años más de improvisación”, concluyó.