Raúl Rosende Rodríguez, Representante Especial Adjunto del Secretario General y Jefe Adjunto de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, y Roberto Menéndez, Jefe de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en el país (MAPP/OEA), recibieron el reconocimiento por sus aportes a la construcción de paz en Colombia.
Bogotá, D. C, 6 de julio 2026 (Prensa-Senado). - La Comisión Legal de Paz y Posconflicto del Senado de la República realizó la ceremonia de imposición de la Orden del Congreso de Colombia en el grado de Gran Cruz, con Placa de Oro, a Raúl Rosende Rodríguez, Representante Especial Adjunto del Secretario General y Jefe Adjunto de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas en Colombia, y a Roberto Menéndez, Jefe de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia (MAPP/OEA).
En la ceremonia que se llevó a cabo en el Salón Constitución del Capitolio Nacional y que fue liderada por el presidente de la Comisión Legal y Posconflicto, Julián Gallo, se destacó la trayectoria, el compromiso y el trabajo de ambos funcionarios internacionales en el acompañamiento a la implementación del proceso de paz y el fortalecimiento de la reconciliación en el país.
Durante el acto protocolario, la Comisión resaltó que la condecoración constituye uno de los más altos reconocimientos que otorga el Congreso de la República a quienes, con su labor, han contribuido significativamente a la consolidación de la paz, la defensa de los derechos humanos y el fortalecimiento de las instituciones democráticas.
El reconocimiento exaltó especialmente el acompañamiento permanente de la Misión de Verificación de las Naciones Unidas y de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA en el seguimiento a los acuerdos de paz, así como su compromiso con las comunidades y los territorios más afectados por el conflicto armado.
Por la paz sostenible
Durante su intervención Raúl Rosende Rodríguez destacó la importancia de que los organismos internacionales acompañen los procesos de paz desde los territorios más afectados por la violencia, “donde las comunidades enfrentan mayores dificultades y las soluciones requieren una implementación efectiva”. Resaltó que el acompañamiento internacional debe fortalecer las capacidades del Estado y de la sociedad colombiana para consolidar una paz sostenible, “especialmente en las regiones donde aún persisten desafíos relacionados con la presencia institucional y la seguridad”.
En ese sentido, afirmó: “La comunidad internacional sí puede jugar un rol, un rol que es importante, pero siempre complementando los esfuerzos nacionales. El protagonismo principal, lo que determina la sostenibilidad de un proceso de paz es el esfuerzo nacional.” Además, señaló que, pese a los avances alcanzados tras el Acuerdo de Paz de 2016, Colombia aún tiene importantes tareas pendientes, entre ellas el fortalecimiento de la presencia del Estado en las zonas rurales y la protección de las comunidades, los líderes sociales y los firmantes del acuerdo.
Acompañamiento sin sustituir liderazgos
Roberto Menéndez, Jefe de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz en Colombia, (MAPP/OEA), agradeció el homenaje señalando que es un reconocimiento “que llevo en mi corazón” tras destacar que “el trabajo de los organismos internacionales en Colombia ha estado guiado por un sólido sistema de principios construido a partir de más de tres décadas de experiencia”. Subrayó que “la solidaridad, la autonomía, la independencia y el respeto por las instituciones, la historia, la cultura y las decisiones de los pueblos han sido fundamentales para acompañar los procesos de paz sin sustituir el liderazgo de los actores nacionales”.
En ese contexto, Roberto Menéndez hizo un llamado a preservar los avances alcanzados y a mantener el compromiso con la construcción de una paz duradera al afirmar: “Colombia necesita y merece una paz completa, integral, profundamente territorial e inclusive… Proteger todo lo que se ha avanzado en materia de paz. Revisar honestamente con reflexión crítica, lo que no se ha hecho bien y lo que falta por hacer. Y el compromiso de no cesar los esfuerzos, la solidaridad para implementar y realizar lo que está pendiente.”
“El propósito común debe ser garantizar la reconciliación, la justicia social y la unidad del pueblo colombiano”, señaló Menéndez.
Con esta distinción, el Senado de la República, a través de la Comisión de Paz y Posconflicto, reafirmó su reconocimiento a la cooperación internacional y al trabajo conjunto de la ONU y OEA que han permitido avanzar en la construcción de una paz estable y duradera para Colombia.





