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¿Es posible modificar la JEP desde el Senado de la República?

Ya hay dos proyectos de acto legislativo que buscan reformar la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y se está estudiando un recorte en su presupuesto. Sectores políticos de izquierda en el Congreso salieron en su defensa.

Por: Catalina Silva

Bogotá D.C., 10 de octubre de 2026 (Prensa Senado). La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) es un tribunal creado en el acuerdo de paz con la antigua guerrilla de las Farc en 2016 para investigar, juzgar y sancionar los crímenes más graves cometidos en el conflicto armado por quienes se han sometido a su competencia.

Dentro de su jurisdicción está previsto que sean procesados exintegrantes de la cúpula de esa guerrilla, al igual que militares y policías que haya tenido participación en el conflicto armado.

Según lo aprobado, la JEP está en capacidad de imponer sanciones restaurativas a quienes comparezcan ante ella. Esto significa que no necesariamente hay penas de prisión, sino actos orientados a la reparación de las víctimas de conflicto.

A pesar de que su creación y adecuación fue objeto de una reforma constitucional, proyectos de ley y otras normas y que su funcionamiento ha tenido el acompañamiento de instancias internacionales, en las últimas semanas algunos sectores políticos han cuestionado sus resultados y han llevado al Senado de la República iniciativas de reforma constitucional para modificar varios de sus aspectos.

El primero es el Proyecto de Acto Legislativo 004 de 2026, impulsado por varios integrantes de la bancada del Centro Democrático, especialmente el senador Rafael Nieto. Su objetivo central es establecer una revisión extraordinaria y automática, con efecto suspensivo, de todas las sentencias sancionatorias proferidas por la JEP contra integrantes de la Fuerza Pública. 

Esa revisión quedaría a cargo del Tribunal Superior Militar y Policial, el cual estaría facultado para revocar, disminuir o aplicar penas sustitutivas con base en el Derecho Internacional Humanitario.

El segundo es el Proyecto deActo Legislativo 018 de 2026, del senador por el Movimiento de Salvación NacionalEnrique Gómez Martínez. 

Esta iniciativa busca declarar improrrogable el periodo de funcionamiento de esta instancia creada en el acuerdo de paz de 2016 y fijar marzo de 2028 como fecha límite de terminación. Las investigaciones y macrocasos que queden pendientes después de esa fecha pasarían a la justicia ordinaria —Fiscalía General de la Nación y jueces ordinarios—en lo relacionado a garantías procesales ya adquiridas por los comparecientes.

Pero estos proyectos no son los únicos que buscan modificar la JEP. Su funcionamiento y resultados ha sido uno de los temas de debate en medio del trámite del Presupuesto General de la Nación para el 2027, en el cual algunos senadores han presentado proposiciones para revisar los recursos destinados a esta instancia que hace parte de la justicia transicional.

Básicamente se ha ido aprobando un recorte de 170 mil millones de pesos a la Jurisdicción Especial para la Paz, de los cuales 100 mil millones de pesos irían a la justicia ordinaria y 70 mil millones de pesos al deporte.

En medio del debate por la existencia y los resultados de la JEP la senadora por el Pacto Histórico Isabel Zuletalideró -en la Comisión Primera del Senado- una mesa técnica en la que se resaltaron algunos aspectos favorables alrededor de esta instancia judicial.

La senadora Zuleta ha dicho que se debe priorizar “la voz de las víctimas” y que en esta mesa técnica los afectados por el conflicto fueron claros en que “no se pueden cambiar las reglas de juego de la JEP a mitad del camino”.

“Permitir que la Justicia Penal Militar revise sus sanciones genera inseguridad jurídica, debilita a la JEP como órgano de cierre y prolonga aún más la espera de las víctimas. También afecta a los propios miembros de la Fuerza Pública que comparecen ante la JEP: ellos también necesitan seguridad jurídica”, ha dicho la congresista.

El senador Alejandro Ocampo, segundo vicepresidente del Senado y miembro del Pacto Histórico, se sumó a estas voces y ha dicho que “la razón de fondo” para querer “acabar” con la JEP es que el presidente Abelardo de la Espriella “no quiere que se sepa la verdad sobre los crímenes de Estado y el paramilitarismo”.

“Por eso le recorta $170 mil millones y empuja una reforma para cerrarla. Se inventan que cuesta mucho y que hay impunidad, pero lo que buscan es que no se conozca más. Recordemos que fue la JEP la que documentó 6.402 víctimas de ‘falsos positivos’. Una vergüenza para la historia de Colombia y para la Fuerza Pública”, ha dicho el senador Ocampo.

Lo cierto es que en la otra orilla del debate ya hay hechos ciertos: el recorte de 170.000 millones de pesos e los gastos de la Jurisdicción Especial para la Paz para el próximo año, el cual está a la espera de ser confirmado por las plenarias de Senado y Cámara en los últimos debates del Presupuesto General de la Nación para el 2027.

Y el comienzo del trámite de estas dos reformas constitucionales que buscan modificar algunos aspectos del funcionamiento de la JEP y que está previsto para las próximas semanas en el Congreso de la República.

Comisión Segunda otorgó Placa de Reconocimiento y Moneda Institucional a funcionarios

La célula legislativa exaltó al secretario General del Senado, Diego Alejandro González González, y a la directora general Administrativa,Astrid Salamanca Rahin.

Por: Isabel Colomna Sánchez

Bogotá D.C. octubre 10 de 2026 (Prensa Senado).En una ceremonia especial, la Mesa Directiva y los congresistas de la Comisión Segunda del Senado hicieronun reconocimiento aDiego Alejandro González González,secretario General de la corporación, y a Astrid Salamanca Rahín, directora Administrativa de la entidad, por su aporte al buen funcionamiento de esta célula legislativa.

La comisión hizo entrega de la Placa de Reconocimiento y Moneda Institucional de esta célula legislativa, en medio de un acto solemne, en el recinto donde sesiona normalmente en el Capitolio Nacional, sede del Congreso.

De acuerdo con lo expuesto en ese acto, el reconocimiento se le entregó al secretario Diego González por sus 21 años al servicio del Congreso, gran parte de los cuales fueron en la Comisión Segunda.

En su trayectoria en el Legislativo, el actual Secretario Generaldel Senado ha puesto al servicio de esta célula legislativa su formación como abogado y sus estudios especializados en derecho administrativo, constitucional, gobernabilidad y democracia, los cuales han sido esenciales en los temas que maneja la comisión, como, por ejemplo, seguridad y defensa del país.

En el acto de reconocimiento en esta célula legislativa también se destacó el apoyo decidido -desde el punto de vista administrativo y logístico- de la directora General Administrativa de la corporación, Astrid Salamanca Rahín.

Este respaldo ha permitido el adecuado funcionamiento de la comisión y el desarrollo de sus sesiones, audiencias y demás actividades institucionales. 

La Comisión Segunda del Senado también le hizo un reconocimiento a su exsecretario, Carlos Ramiro Chavarro Cuéllar, quien, según se destacó, desarrolló su labor con responsabilidad, compromiso y sentido institucional.

En este caso se resaltaron su amplio conocimiento de la actividad parlamentaria y el acompañamiento en el trámite de proyectos de ley, ascensos de miembros de la Fuerza Pública, sesiones y demás asuntos sometidos a su participación.

Segundo Vicepresidente del Senado pide priorizar a universidades públicas en el Plan de Desarrollo

El senador Alejandro Ocampo promovió un espacio de diálogo con sectores universitarios alrededor de diferentes expectativas de esta comunidad.

Por Olga Materón

Bogotá D.C., 7 de octubre de 2026. (Prensa Senado).  El segundo vicepresidente del Senado, Alejandro Ocampo, del Pacto Histórico, impulsó en la corporación un espacio de escucha e intercambio de experiencias con sectores universitarios que denominó “Diálogos Legislativos”.

El propósito del congresista es abrir espacios para escuchar a la universidad pública y fortalecer su autonomía y presupuesto, y hacer un llamado a defender la autonomía universitaria y posicionar a las instituciones de educación superior pública como el eje central del Plan de Desarrollo.

En el marco de los “Diálogos Legislativos”, el congresista Ocampo se reunió con representantes de diversas instituciones universitarias públicas para debatir sobre el papel de la academia en la formación ciudadana, la democracia y el progreso de los territorios.

Como miembro de la Comisión Tercera, que es la célula legislativa encargada de discutir proyectos como el Presupuesto General de la Nación y el Plan Nacional de Desarrollo, el senador anunció el envío del articulado y las líneas educativas de estas iniciativas a cada institución para que propongan mejoras o eliminaciones, si lo consideran necesario.

En el mismo espacio, desarrollado en el Salón de la Constitución del Capitolio Nacional, sede del Congreso de la República, varios académicos aprovecharon para manifestar su preocupación por el nivel de educación de los colombianos, entre otros temas.

Expertos como Juan Carlos Arias, del área de estudios académicos de la Fiscalía General de la Nación, propuso la creación de un “Centro de Reflexión” y dijo que podría ser una herramienta importante para “darle forma a escenarios en los que se pueda tener pensamiento crítico más allá de lo que pasa en las aulas”.

En concordancia, el senador Ocampo resaltó que la esencia de la universidad radica en formar ciudadanos críticos y advirtió que restringir la protesta pacífica contradice este principio. Advirtió que las incursiones de las autoridades suelen elevar las tensiones y provocar heridos, por lo que exigió un trato totalmente respetuoso hacia las movilizaciones estudiantiles.

En materia de equidad, el Segundo Vicepresidente del Senado defendió la gratuidad educativa para los estudiantes de estratos 1, 2 y 3 y argumentó que este beneficio no debe estar condicionado al nivel o la calificación de cada institución.

Finalmente, el Senador afirmó que gestionará una audiencia pública y mesas de diálogo con el Ministerio de Educación alrededor de diferentes temas relacionados con la ejecución presupuestal para las instituciones universitarias.