La Comisión de Paz del Senado prioriza la reparación integral y la memoria histórica
Por: Johan Nassar Hower
Bogotá D. C., 9 de abril de 2026 (Prensa Senado).
En el Día Nacional de la Memoria y Solidaridad con las Víctimas, la senadora Imelda Daza hizo un llamado urgente desde la Comisión de Paz para transformar el dolor en acción política.
Para la congresista, este 9 de abril no es solo una efeméride, sino un recordatorio de que la organización social es el incentivo principal para sanar las heridas de la guerra y garantizar el "nunca más" en las regiones más golpeadas de Colombia.
¿Qué iniciativas legislativas han impulsado en favor de las víctimas?
La Ley 1448 de 2011 ya contempla lo necesario. Se han hecho ajustes como ampliar los plazos de inscripción, pero no hay nuevas leyes en trámite porque no se requieren. El problema no se resuelve legislando más, sino con un gobierno comprometido y con víctimas organizadas que exijan el cumplimiento de sus derechos. La voz de los territorios en la Comisión de Paz.
¿Cómo se garantiza la participación de las víctimas desde la Comisión de Paz?
Aunque no hay una vinculación directa, desde los territorios recogemos las problemáticas y las llevamos a la Comisión. Podemos advertir, por ejemplo, que en algunos departamentos no se han realizado indemnizaciones o que hay procesos de reparación colectiva pendientes. También existen casos como el de la Universidad Popular del Cesar, que sigue esperando reparación tras ser reconocida como víctima del conflicto.
¿Cuáles son los principales retos frente a la persistencia del conflicto?
La situación es compleja y en muchos casos corresponde a la fuerza pública. Desde la Comisión de Paz hacemos seguimiento y alertamos al Gobierno. Hay regiones críticas como el Cauca y el Magdalena, donde la presencia de grupos armados sigue afectando a la población. Estos temas serán abordados en próximas sesiones.
¿Una fecha para seguir dignificando a las víctimas?
Claro que sí, pero además para fortalecer la memoria histórica y avanzar hacia una paz duradera, insistiendo en que el cumplimiento de la ley y la acción efectiva del Estado, son clave para garantizar la no repetición.






