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621 mujeres asesinadas en un año: congresistas denuncian abandono estatal frente a los feminicidios

Denuncias previas, agresores identificados y medidas que no se cumplieron: el patrón que se repite en los feminicidios.

 Por: Isabel Colomna Sánchez.

Bogotá D.C. febrero 2 de 2026 (Prensa Senado)

Colombia sigue llegando tarde para salvar a las mujeres. En 2025 se registraron 621 feminicidios, un crimen cada dos días, la mayoría precedidos por denuncias, amenazas y medidas de protección que no se cumplieron.

Frente a este escenario de impunidad y fallas institucionales, congresistas exigieron acciones inmediatas y seguimiento efectivo por parte de las autoridades, advirtiendo que la negligencia del Estado también mata.

Ley 1761 de 2015, conocida como la Ley Rosa Elvira Cely, tipifica el feminicidio como un delito autónomo, separándolo del homicidio simple para castigar específicamente el asesinato de una mujer por el hecho de serlo o por motivos de identidad de género.

Las condenas oscilan entre los 20 y 41 años de prisión. Sin embargo, si existen agravantes, la pena puede aumentar considerablemente; por ejemplo, si el delito se comete en menores de 18 años, mayores de 60, mujeres con discapacidad, o si hubo violencia sexual o tortura previa.

Según registro del Observatorio de Seguridad de la Universidad Central, señala que este año ya se han presentado diez casos de feminicidios en el país.

Asimismo, indica que no se está dando la protección integral a las mujeres afectadas por violencia intrafamiliar, que las políticas no se deben quedar, solo en hacer encuestas o acompañamiento psicosocial, sugiere la creación de albergues de protección a mujeres y su núcleo.

La senadora Esperanza Andrade del Partido Conservador, solicita que se les haga seguimiento a las denuncias interpuestas por las afectadas: “Hay que implementar en esas alertas y dar recursos, para que el Estado no la deje sola en ese proceso”.

La congresista agregó: “Creemos que, en los temas de justicias, para estos casos tan lamentables, debe haber cero impunidades para los feminicidas, que se le aplique la Ley donde se protege a las mujeres sobre estos ataques contra ellas”.

Por su parte, la senadora Lorena Ríos de Colombia Justa y Libres, Hizo un llamado a las autoridades y al sistema judicial del país, para que se atienda de manera adecuada y eficiente estos casos de feminicidios y no queden en impunidad:

“De qué sirve que tengamos estos tipos penales ya establecidos en Colombia, si las mujeres no van a contar con la atención oportuna. Necesitamos que estos temas no queden en impunidad, sino, que se llegue y se castigue a los verdaderos responsables”.

De la misma manera, la senadora Andrea Padilla (Alianza Verde), sostuvo que este es un delito que no prescribe. Lo que corresponde es hacer las denuncias y que los operadores de justicia, actúen. Desde la Comisión de la Mujeres, nos corresponde hacerle seguimiento e implementación de la Ley, sobre los casos de feminicidios”.

Entre tanto, la Organización Sisma Mujer el 86% de las denuncias por violencia intrafamiliar y por intento de feminicidio en el país, quedan en impunidad, a pesar de que la Ley establece fuertes sanciones para los feminicidios.

Según expertos en el tema, fortalecer las medidas que permitan el empoderamiento económico de las mujeres, con el fin de que ellas no dependan de sus parejas, es la mejor forma de atacar el flagelo de la violencia contra las mujeres.

¿Qué cosas NO puede decidir el Congreso de la República?

Aunque el Congreso de la República cumple un papel fundamental en la elaboración de las leyes, existen límites constitucionales que definen qué asuntos pueden ser regulados por el Legislativo y cuáles corresponden a otras autoridades del Estado.
 
Por: Yanith Rueda Navarro
 
Bogotá D.C., febrero 2 de 2026 (Prensa Senado)
 
Aunque solemos pensar que el Congreso tiene el poder de crear cualquier ley, lo cierto es que la Constitución le pone límites claros. No se trata de falta de poder, sino de respetar el equilibrio: cada institución tiene su propia tarea para que el país funcione correctamente.
:
El día a día del Gobierno (Poder Ejecutivo)
 
El Congreso crea el marco general, pero no puede meterse en la administración diaria. Por ejemplo, los congresistas no pueden decidir qué tarifas exactas pagas por los servicios públicos ni cómo se ejecutan las políticas de salud en una región. Esas son decisiones operativas que le corresponden al Presidente, sus ministros y las entidades reguladoras.
 
Las sentencias de los jueces (Poder Judicial)
 
Un congresista no puede dictar una ley para cambiar el resultado de un juicio o para decidir quién tiene la razón en un conflicto entre vecinos. Los jueces son autónomos; el Congreso hace la ley, pero el juez es quien la interpreta y la aplica a cada caso concreto.

La autonomía de tu ciudad o departamento
 
El Congreso no puede reemplazar a los alcaldes ni a los gobernadores. Temas como en qué se gasta el presupuesto local de tu municipio o cómo se organiza la administración de tu ciudad son decisiones que pertenecen a las autoridades territoriales, respetando su autonomía.
 
Lo que va en contra de la Constitución
 
Este es el límite más importante: el Congreso no está por encima de la Constitución. No puede aprobar leyes que:
 
  • Vulneren tus derechos fundamentales.
  • Rompan la separación de poderes.
  • Contradigan lo que dice la Carta Magna.
 
Si lo intenta, la Corte Constitucional interviene y "anula" esa ley (lo que legalmente se llama declararla inexequible).

El sabor de las islas llega al Senado: la cocina raizal busca ser protegida por ley

Más que una simple receta, la cocina de San Andrés, Providencia y Santa Catalina es el alma de sus islas. Esa herencia dio un paso decisivo en el Congreso para ser reconocida no solo como patrimonio cultural, sino como el motor que impulse el turismo y la economía de las familias isleñas.

Por: Isabel Escobar Gil

Bogotá D.C., febrero 2 de 2026 (Prensa Senado)

 

Los aromas y conocimientos ancestrales del pueblo raizal resonaron con fuerza en la Comisión Sexta del Senado. Allí, se aprobó en primer debate el Proyecto de Ley 135 de 2025. ¿El objetivo? Blindar la gastronomía del archipiélago para que sea vista como una herramienta real de desarrollo, identidad y empleo.

En medio del debate, la senadora Ana María Castañeda recordó que cada plato cuenta una parte de la historia del territorio. Para ella, esta ley es una oportunidad de oro para que el turismo en las islas tenga un sello auténtico:

“Reconocer e impulsar la gastronomía y platos típicos del pueblo raizal de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. La gastronomía del archipiélago es mucho más que cocina tradicional, es una expresión viva de la historia, de la identidad, de su cultura, y representa un enorme potencial para incentivar el turismo y el empleo local en el archipiélago.”

Más que identidad: una apuesta por las "patronas del sabor"

El proyecto no se queda en el papel; busca que las rutas gastronómicas que ya recorren las islas se fortalezcan y se conviertan en un orgullo territorial. Pero, sobre todo, pone el foco en las protagonistas de esta historia: las "patronas del sabor", mujeres que han sacado adelante a sus hijos y nietos entre fogones, cuidando que las tradiciones no mueran.

“Que las patronas del sabor, como le llaman, a esas mujeres que llevan toda la vida enfocadas en sacar adelante a sus familias a través de la preparación de esos platos típicos y, por supuesto, de la activación de esas rutas turísticas y gastronómicas en el archipiélago, dependen que mejoren sus ingresos, dependen que se potencialicen estas tradiciones, dependen que aumente el turismo y, por supuesto, que se empoderen mucho más las mujeres del archipiélago”, insistió la senadora.

Apoyo real para los emprendedores

Para que este sueño sea sostenible, la ley contempla 23 artículos que ofrecen soluciones prácticas. Se busca que los emprendedores gastronómicos de las islas tengan acceso a:

  • Formación técnica y certificaciones.
  • Créditos y financiación para hacer crecer sus negocios.
  • Acompañamiento para formalizarse y cumplir con las normas sanitarias sin perder su esencia.

En definitiva, se trata de una apuesta integral para que los saberes de los abuelos se transformen en el bienestar de las nuevas generaciones, haciendo de la cocina raizal el corazón económico y cultural del archipiélago.