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¿Qué pasa con las leyes mientras el Congreso descansa?

Durante el receso legislativo no se realizan sesiones del Senado de la República, pero los proyectos de ley mantienen su vigencia y continúan su curso institucional, a la espera de ser debatidos cuando se reanuden las sesiones ordinarias.

Por: Yanith Rueda Navarro

Bogotá D.C., enero 15 de 2026 (Prensa Senado)

Seguramente has escuchado que entre diciembre y enero el Congreso entra en receso. Pero, ¿significa esto que las leyes "se congelan" o desaparecen? La respuesta corta es no. Aunque las luces del Capitolio se apaguen por unas semanas, el trabajo detrás de los proyectos de ley sigue vivo.

Las leyes no se pierden, solo "pausan"

Contrario a lo que se podría pensar, el receso no borra el trabajo hecho. Los proyectos de ley mantienen su validez jurídica. Si una iniciativa quedó a mitad de un debate o esperando una ponencia, retomará su camino exactamente en ese mismo punto apenas se reactiven las sesiones ordinarias.

Trabajo "detrás de cámaras"

Que no haya sesiones plenarias no significa que no se trabaje. Durante este tiempo, los equipos técnicos y las unidades de apoyo legislativo se dedican a:

Organizar expedientes y preparar agendas.

Analizar a fondo las iniciativas que vienen en camino.

Estudiar y contextualizar los temas más complejos para que, al volver, los debates sean más informados y ágiles.

El regreso a la acción

Una vez se reanuda el periodo de sesiones, los proyectos vuelven al orden del día. Es ahí cuando se presentan oficialmente las ponencias, se dan las discusiones en las comisiones y se decide, mediante votación, qué leyes avanzan para convertirse en realidad.

La lupa ciudadana sigue activa

Incluso en vacaciones, la transparencia no descansa. Cualquier ciudadano puede entrar a las plataformas digitales del Senado para consultar en qué estado quedó un proyecto, quién lo presentó y qué debates le faltan.

En resumen: El receso legislativo es un tiempo de preparación técnica y estudio, asegurando que, al volver, el proceso democrático continúe con orden y rigor.

Impuestos a la carrera para hacer caja en época de campaña, no es serio: Senadora Angélica Lozano

“Todos los colombianos estamos perdiendo ante una complejidad fiscal, porque todos los impuestos que paga la gente hoy se están yendo en pagar créditos”, afirmó la senadora Lozano.

Por Luis Fernando García Forero.

Bogotá, D. C, 14 de Enero de 2025 (Prensa- Senado). - Uno de los proyectos más complejos al final de las sesiones ordinarias del 2025, fue el de financiamiento y que pretendía solventar el desfinanciamiento del Presupuesto General de la Nación- PGN- para el 2027, pero la iniciativa no logró pasar del primer debate.

La senadora Angélica Lozano, fue una de las congresistas que más participación tuvo en la discusión del polémico proyecto.

¿Por qué las comisiones económicas de Senado y Cámara dijeron No al proyecto gubernamental de financiamiento para solventar el desface del Presupuesto General de la Nación en la vigencia 2026?

El déficit de Colombia, es decir, el hueco del presupuesto, es de más de 50 billones de pesos y tenemos los niveles de deuda más altos de la historia. Eso implica un ajuste estructural y mucha responsabilidad. Se debe apretar el cinturón, ejecutar correctamente, sin corrupción y a tiempo, la plata que tiene el Estado en las cuentas.

¿De una u otra manera afectaría el bolsillo?

Impuestos a la carrera para hacer caja en época de campaña, no es serio.

¿Fue un tema de decisión política o de cuidarle el bolsillo a los colombianos?

Ambas. Hace cuatro años, en el último año, el presidente Duque presentó una reforma tributaria. La oposición liderada por el presidente Petro no sólo no aprobó la tributaria, es que tumbó hasta el ministro. Entonces, hay una complejidad en el final de un gobierno hacer una nueva reforma tributaria para hacer caja, unos recursos, cuando ha habido irresponsabilidad en el gasto, cuando no ha habido ejecución oportuna. Entonces ya es un tema del nuevo gobierno.

¿Cuál fue el error del gobierno? ¿Hay improvisación? ¿No hay asesoría? ¿Qué pasó?

Inflarlo, el presupuesto está inflado, repito:  inflado. Si una familia hace mal las cuentas, ¿qué hacen las cuentas de la lechera? Uy, me van a entrar mil millones, cuando en realidad le van a entrar diez. Pues, las cuentas no le van a cuadrar a la hora del té. Entonces, ese es el pecado capital, haber hecho un presupuesto sobredimensionado, irreal, entonces tiene que ponerle realidad y la realidad es que no está la plata.

¿Quién ganaba o perdía con esta decisión?

Todos los colombianos estamos perdiendo ante una complejidad fiscal, porque todos los impuestos que paga la gente hoy se están yendo en pagar créditos. Una familia sabe lo que es pagarle un gota a gota a una tarjeta de crédito. Si usted saca un avance de la tarjeta para pagar una tarjeta, está frito. Y eso es lo que estamos haciendo en Colombia.

¿Qué viene ahora para el Gobierno Nacional y para bien de los colombianos con este tema del déficit?

El presidente tendrá que emitir un decreto de recorte de gasto, de suspensión de gasto, decir, bueno, del presupuesto esto y esto no lo puedo arrancar a hacer en enero.

¿La declaratoria de Emergencia Económica es argumento válido para superar ese déficit?

No. La emergencia económica procede solo cuando hay algo imprevisible, imposible de suponer, de planear. Dios no lo quiera, una avalancha, la erupción de un volcán, un terremoto. Pues, eso es algo que nadie lo puede prever. Luego, ahí, en ese momento, puede haber decreto.

¿Perdió en este tema el Gobierno con el Congreso?

En este caso, un proyecto de ley en el Congreso es obvio e inherente que se aprueba o se niegue, o incluso, se queda quieto, como está la ley de sometimiento.

Fue una decisión donde se imponen las mayorías. ¿Gana la democracia?

Una decisión normal del Congreso. La democracia es que las instituciones funcionan.

El sabor de las islas llega al Senado: la cocina raizal busca ser protegida por ley

Más que una simple receta, la cocina de San Andrés, Providencia y Santa Catalina es el alma de sus islas. Esa herencia dio un paso decisivo en el Congreso para ser reconocida no solo como patrimonio cultural, sino como el motor que impulse el turismo y la economía de las familias isleñas.

Por: Isabel Escobar Gil

Bogotá D.C., enero 13 de 2026 (Prensa Senado)

Los aromas y conocimientos ancestrales del pueblo raizal resonaron con fuerza en la Comisión Sexta del Senado. Allí, se aprobó en primer debate el Proyecto de Ley 135 de 2025. ¿El objetivo? Blindar la gastronomía del archipiélago para que sea vista como una herramienta real de desarrollo, identidad y empleo.

En medio del debate, la senadora Ana María Castañeda recordó que cada plato cuenta una parte de la historia del territorio. Para ella, esta ley es una oportunidad de oro para que el turismo en las islas tenga un sello auténtico:

“Reconocer e impulsar la gastronomía y platos típicos del pueblo raizal de San Andrés, Providencia y Santa Catalina. La gastronomía del archipiélago es mucho más que cocina tradicional, es una expresión viva de la historia, de la identidad, de su cultura, y representa un enorme potencial para incentivar el turismo y el empleo local en el archipiélago.”

Más que identidad: una apuesta por las "patronas del sabor"

El proyecto no se queda en el papel; busca que las rutas gastronómicas que ya recorren las islas se fortalezcan y se conviertan en un orgullo territorial. Pero, sobre todo, pone el foco en las protagonistas de esta historia: las "patronas del sabor", mujeres que han sacado adelante a sus hijos y nietos entre fogones, cuidando que las tradiciones no mueran.

“Que las patronas del sabor, como le llaman, a esas mujeres que llevan toda la vida enfocadas en sacar adelante a sus familias a través de la preparación de esos platos típicos y, por supuesto, de la activación de esas rutas turísticas y gastronómicas en el archipiélago, dependen que mejoren sus ingresos, dependen que se potencialicen estas tradiciones, dependen que aumente el turismo y, por supuesto, que se empoderen mucho más las mujeres del archipiélago”, insistió la senadora.

Apoyo real para los emprendedores

Para que este sueño sea sostenible, la ley contempla 23 artículos que ofrecen soluciones prácticas. Se busca que los emprendedores gastronómicos de las islas tengan acceso a:

Formación técnica y certificaciones.

Créditos y financiación para hacer crecer sus negocios.

Acompañamiento para formalizarse y cumplir con las normas sanitarias sin perder su esencia.

En definitiva, se trata de una apuesta integral para que los saberes de los abuelos se transformen en el bienestar de las nuevas generaciones, haciendo de la cocina raizal el corazón económico y cultural del archipiélago.