Este martes el Presidente del Congreso, Senador Honorio Henríquez, honró la memoria de los fallecidos y ratificó el compromiso del Legislativo para superar la emergencia.
Por Olga Materón
Bogotá, D. C, 10 de septiembre de 2026 (Oficina de Prensa, Senado). Un mes después del terremoto que sacudió a buena parte del territorio colombiano, el Congreso de la República sigue comprometido con varias acciones encaminadas a apoyar a las víctimas del movimiento telúrico, el cual afecto, especialmente, a las ciudades de Cali, Pereira y Manizales y al departamento de Chocó.
El pasado 10 de agosto, a las 7:34 de la mañana, un sismo de magnitud 7,4 afectó a varias poblaciones del territorio nacional. Hasta el momento, según las autoridades, la cifra de fallecidos llega a 331 y la de heridos a 4.505.
El Presidente del Congreso, Senador Honorio Henríquez, manifestó este jueves que desde la Presidencia del “honramos la memoria de las más de 331 víctimas y expresamos nuestra solidaridad con sus familias, los sobrevivientes y los más de 460 mil damnificados de Risaralda, Valle, Chocó y el Eje Cafetero”.
“A los rescatistas, médicos y voluntarios: gracias por su entrega y solidaridad. El Congreso seguirá comprometido con una reconstrucción digna, segura y oportuna”, dijo el líder del Legislativo.
Desde el mismo momento de la tragedia, el Presidente del Senado ha liderado la discusión sobre la situación que viven algunos territorios a raíz de la emergencia sísmica. Desde un sentido llamado a la empatía y solidaridad, hasta extender la invitación a todos los congresistas a donar un salario para ayudar a las familias afectadas por el terremoto.
En aras de hacer veeduría, gestión y promover celeridad en los procesos de diagnósticos, entregas de ayudas y seguimiento en las acciones afirmativas que ha prometido el Gobierno Nacional, el pasado 12 de agosto se creó la Comisión Bicameral para vigilar la atención de la emergencia.
Esta célula legislativa está integrada por miembros del Senado y de la Cámara de Representantes y el pasado martes tuvo su primera sesión para comenzar a trabajar en el tema.
En su primera reunión, la célula congresional informó que se han desarrollado actividades técnicas y que se abrió un link para el envío de la comunicación al Gobierno Nacional, en el que inicialmente se radicó un oficio con todos los interrogantes de los congresistas sobre la atención inmediata que requieren los damnificados.
También se creó un chat, integrado por todos los congresistas de la comisión bicameral, para recoger sus inquietudes y apoyos para los afectados por la tragedia. Y ya existe un cronograma de audiencias públicas que realizaran en los territorios impactados por el sismo.
Proyectos de ley
A lo largo de este mes, también varios congresistas se han movido para proponer leyes que beneficien a las familias y a los territorios afectados. Un ejemplo es la iniciativa radicada por la Senadora Norma Hurtado, del Partido de La U, en la que propone la modificación de la Ley 400 de 1997, que es la norma de construcciones sismorresistentes.
Uno de los propósitos principales de este proyecto de ley es ajustar el reglamento para que se hagan revisiones obligatorias cada cinco años de las normas de construcción antisísmica.
Otra iniciativa importante fue planteada por la Senadora del Nuevo Liberalismo María Lucía Villalba, quien propuso un proyecto de ley para establecer una red tecnológica que pueda emitir alertas masivas segundos antes de la llegada de las ondas sísmicas de mayor intensidad a algunas zonas urbanas.
Estas iniciativas legislativas -y otras de otros congresistas- están comenzando su trámite en el Congreso y se espera que en las próximas semanas avancen para beneficio de la población afectada y para prevenir futuras tragedias ocasionadas por este tipo de desastres naturales.
A un mes de la tragedia, el Congreso de la República ratifica su compromiso con las familias y los territorios más golpeados por el sismo. Desde el Legislativo no solo se seguirán impulsando medidas preventivas destinadas a mitigar daños ante futuras emergencias, sino que se mantendrá una veeduría estricta y permanente sobre la atención de la tragedia.