La iniciativa busca articular las entidades del Estado para que la protección a las mujeres pase del papel a la acción real, con tiempos definidos, responsables claros y presupuesto.
Por: Juan Felipe Sacristán
Bogotá D.C., 29 de octubre de 2026 (Prensa Senado). Con el acompañamiento de organizaciones de mujeres y lideresas, y el apoyo de los ministerios de Justicia, Interior, Defensa, Trabajo y Cultura, el senador Héctor Olimpo Espinosa Oliver (Partido Liberal) radicó ante la Secretaría General del Senado el proyecto de ley “Ventanilla SOS Mujer”, que crea la Ventanilla Única de atención para combatir de manera articulada la violencia contra la mujer en Colombia.
Durante la radicación, Espinosa explicó que, aunque el país tiene un amplio marco normativo, las leyes actuales no funcionan en la práctica cuando una mujer pide ayuda urgente.
“El Estado no está haciendo lo suficiente: lo declara, pero no lo ejecuta; no es accionable”, dijo Espinosa. Según el senador, el objetivo central de la iniciativa es lograr “que toda esa declaración bonita de principios y de intenciones del Estado sea accionable por parte de las autoridades”.
El proyecto busca articular la oferta institucional que ya existe a través de cinco elementos obligatorios para garantizar una respuesta inmediata:
- Responsables: definición clara de las autoridades encargadas de actuar en cada etapa de la denuncia.
- Tiempos de atención: plazos estrictos para evitar la dilación institucional.
- Consecuencias: sanciones efectivas ante la omisión o la negligencia de los funcionarios.
- Registro Único Interoperable: un número único para cada caso, común a todas las instituciones, para romper la barrera que generan las múltiples puertas de entrada, como urgencias hospitalarias, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la Policía, la Fiscalía, las comisarías de familia o Medicina Legal.
- Presupuesto garantizado: recursos específicos para asegurar la sostenibilidad y la ejecución de las medidas.
Espinosa dijo que la violencia y la discriminación salarial y laboral hacia las mujeres son una de las raíces principales de la inequidad en el país, y que se acentúan en las regiones periféricas y en las comunidades étnicas.
“El problema de la violencia contra la mujer es un problema estructural de nuestra sociedad; es la causa más eficiente de nuestros problemas de pobreza, desigualdad y violencia”, dijo. También advirtió que “el factor regional y el factor étnico hacen que esa brecha sea mucho más grande”, especialmente para las mujeres del Caribe y del Pacífico, indígenas y afrodescendientes.
El senador contó que la iniciativa nació de la impotencia que sintió cuando era gobernador de Sucre, al intentar auxiliar en un caso cercano de violencia intrafamiliar sin obtener una respuesta eficaz del sistema judicial ni de la Policía: “Si eso pasa conmigo, que tengo la posibilidad de que me contesten el teléfono, ¿qué habrá para quien no se lo contestan? Esto es una tragedia”.
Espinosa presentó el proyecto como una iniciativa abierta a enriquecerse durante los debates en comisiones y plenarias, e hizo un llamado a los hombres y a todas las bancadas del Congreso para asumir la defensa de las mujeres como una prioridad nacional.
“Estos temas no se les pueden dejar solo a las mujeres. Esto es un asunto de Estado, de sociedad y de familia”, dijo Espinosa, quien confía en lograr un consenso legislativo para que la ley “salga bien, salga rápido y se convierta en un antes y un después en la atención de la violencia contra la mujer en Colombia”.