Bancada del Pacto Histórico radica proyecto de ley para prohibir el uso de perros en labores de vigilancia y seguridad privada
- El proyecto, de autoría de la senadora animalista Esmeralda Hernández, revela un hecho alarmante: tras la entrada en vigencia de la Ley Lorenzo (2454 de 2025), que planteó un carácter regulatorio, no prohibicionista, se disparó en un 375,9% el uso animales para estas prácticas, según cifras oficiales de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada.
La iniciativa, radicada hoy por la única bancada animalista, la del Pacto Histórico, busca a través de la prohibición desincentivar completamente la utilización de caninos en estas labores, pues los exponen a condiciones de sufrimiento, riesgo, estrés y deterioro físico y emocional.
Bogotá D.C.,02 de marzo de 2026. La bancada del Pacto Histórico en el Congreso de la República radicó hoy un proyecto de ley de autoría de la senadora animalista Esmeralda Hernández que busca prohibir el uso de perros en labores de vigilancia y seguridad privada.
La iniciativa se fundamenta en la necesidad urgente de superar un modelo operativo que, por su propia naturaleza, expone a los animales a condiciones sistemáticas de sufrimiento, riesgo, estrés y deterioro físico y emocional.
El proyecto da a conocer un hecho preocupante: con la entrada en vigencia de la Ley 2454 de 2025, conocida como Ley Lorenzo, que reguló el uso de caninos para estas actividades, en vez de desincentivarse su utilización, se disparó alarmantemente en un 375,9%, ya que legaliza una práctica que antes se encontraba en un vacío jurídico pleno.
Así lo evidencian las cifras oficiales de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada que muestran que antes de la implementación de dicha ley se registraba un descenso progresivo y contundente. Por ejemplo, mientras en 2019 se tenían 2.163 animales para vigilancia, en 2024 la cifra cayó a 183. En 2025, ya con la Ley 2454, se presentó un repunte y el número de animales utilizados por las empresas y el sector público subió a 871.
“La intervención legislativa realizada durante el año 2025 - mediante la regulación y no la prohibición de la actividad- no operó como un mecanismo de desincentivo a la práctica, sino que, por el contrario, habría contribuido a reactivar e incluso a fortalecer la instrumentalización de animales en el marco de la vigilancia y la seguridad privada”, enfatiza la exposición de motivos del proyecto de ley.
Este es el panorama que se busca corregir con la prohibición establecida en la iniciativa radicada por la bancada. De aprobarse en el Congreso, las entidades públicas tendrían un año para desmontar el uso de animales en estas labores, y en el caso del sector privado el plazo fijado de esta transición podría ser de dos años.
El articulado estable otras medidas en favor de los animales, como la puesta en marcha de un Plan Nacional de Registro, Retiro y Adopción de perros utilizados para estos fines.
Por último, el proyecto plantea que los animales pueden ser sustituidos por procesos tecnológicos o humanos, que permitan garantizar la continuidad y eficacia del servicio de seguridad, sin someter a los caninos a situaciones que comprometen su tranquilidad, integridad y vida y toma como modelo, el implementado por la Secretaría Distrital de Salud de Bogotá.



