Caribe bajo el agua: Senadores exigen prevención real y alertas que sí salven vidas
Las lluvias estaban anunciadas, pero la reacción no llegó a tiempo. Desde el Congreso reclaman ejecución inmediata de recursos y activación efectiva de planes de contingencia.
Por: Johan Nassar Hower
Bogotá, 5 de febrero de 2026 (Prensa Senado)
Con comunidades enteras inundadas en Córdoba, La Guajira y otros departamentos del país, varios senadores lanzaron una alerta contundente: la tragedia no fue imprevisible.
Aunque existían advertencias por la temporada de lluvias, las medidas preventivas no se ejecutaron con oportunidad, lo que hoy deja pérdidas humanas, económicas y sociales. Desde distintas bancadas, los congresistas coincidieron en que la gestión del riesgo no puede seguir siendo reactiva cuando las alertas tempranas ya habían encendido las alarmas.
La senadora Paloma Valencia expresó su solidaridad con las familias damnificadas y cuestionó el manejo de los recursos destinados a la atención de emergencias. Insistió en que los fondos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres deben llegar directamente a los afectados y no desviarse de su propósito, especialmente cuando el país enfrenta eventos climáticos anunciados con anticipación.
Desde la región Caribe, el senador Fabio Amín hizo un llamado urgente a las autoridades nacionales, departamentales y locales para activar las rutas de atención del riesgo y garantizar acompañamiento permanente a las comunidades impactadas. Subrayó que la respuesta institucional no puede limitarse a la atención posterior, sino que debe fortalecerse la prevención y la presencia del Estado en los territorios.
La senadora Martha Peralta advirtió que las emergencias por las fuertes lluvias han alcanzado niveles críticos en departamentos como La Guajira y Córdoba, donde comunidades enteras registran viviendas destruidas, colapso de vías rurales, pérdida de cultivos, desplazamientos forzados y riesgos sanitarios por aguas estancadas. Señaló que la magnitud de la afectación evidencia fallas estructurales en la gestión del riesgo y en los sistemas de alerta temprana.
El senador Alfredo Deluque fue más enfático al afirmar que las lluvias estaban anunciadas y, aun así, no se ejecutaron acciones preventivas. Cuestionó el rol de la UNGRD y aseguró que la falta de planeación y el uso indebido de sus recursos agravaron la emergencia. “El Caribe está inundado y no hay respuestas de la Nación”, afirmó, al reclamar una intervención inmediata del Gobierno central.
En ese mismo sentido, la senadora María Fernanda Cabal señaló que la tragedia que vive Córdoba refleja una ausencia del Estado en materia de prevención. Indicó que las calles convertidas en ríos y los hogares bajo el agua son consecuencia de años de falta de inversión en obras de mitigación y de una respuesta tardía frente a las alertas climáticas.
La senadora Ana Paola García Agudelo alertó que, tras más de 72 horas de lluvias torrenciales, persisten las alertas rojas en varias zonas del país y la afectación se extiende a municipios de Huila, Nariño y Tolima.
Insistió en la necesidad de una articulación inmediata entre la UNGRD y los ministerios competentes, así como en la activación efectiva de los planes de contingencia advertidos por el IDEAM.
García Agudelo recordó que Colombia cuenta con herramientas legales para mitigar el impacto en los damnificados, como alivios en servicios públicos, empleo temporal y subsidios de vivienda, pero advirtió que estas medidas solo son efectivas si existe planeación, transparencia y ejecución oportuna.
Finalmente, reconoció la labor de los organismos de socorro y reiteró que la gestión del riesgo no puede seguir siendo reactiva, sino preventiva y basada en alertas tempranas.



