“Dignificar el trabajo no es un discurso, es una obligación del Estado”: Senadora Angélica Lozano
En el marco de la conmemoración del Día del Trabajo, la legisladora y coordinadora de la Reforma Laboral en la Comisión IV del Senado, analiza el impacto de la iniciativa y los retos de la implementación en Colombia.
Por: Catalina Silva
Bogotá D. C, 01 de mayo de 2026 (Prensa Senado)
Con motivo del Día Internacional del Trabajo, la senadora Angélica Lozano (Alianza Verde), quien se desempeñó como ponente y coordinadora de la Reforma Laboral durante su trámite en la Comisión IV del Senado, habló sobre los avances normativos, el impacto en la calidad de vida de los trabajadores y los desafíos económicos que plantea la implementación de la ley.
Senadora, usted fue una pieza clave en la discusión de la Reforma Laboral en la Comisión IV. Tras su aprobación y entrada en vigencia, ¿cómo evalúa hoy la efectividad de su implementación?
La implementación ha tenido avances, pero también evidencia retos estructurales. En términos normativos, la reforma logró corregir distorsiones importantes del mercado laboral, especialmente en materia de estabilidad, formalización y recuperación de derechos.
Hay sectores donde ya se perciben mejoras en condiciones laborales, como en la economía nocturna, en la cual desde diciembre del 2025 ya se paga el recargo nocturno desde las 7:00 pm.
También se ve reflejada en los dominicales y festivos pagos al 100% de manera progresiva hasta el 2027. Es una reforma que da más garantías laborales.
OP: Uno de los puntos más debatidos fue el equilibrio entre proteger al trabajador y no afectar la creación de empleo. ¿Cuál ha sido el impacto más tangible para el ciudadano?
AL: El impacto más tangible está en la mejora de la calidad del empleo, más que en una transformación inmediata de las cifras de ocupación. Hoy hay señales claras de recuperación de condiciones laborales en aspectos como recargos, estabilidad y reducción de la precarización, lo cual se traduce en mayor seguridad económica para muchas familias.
Sin embargo, el efecto sobre la generación de empleo ha sido más gradual y heterogéneo, particularmente en pequeñas y medianas empresas que enfrentan mayores costos de adaptación, aunque la reforma trae incentivos económicos que apoyan a las Pymes. El desafío sigue siendo lograr que la protección laboral no se perciba como un obstáculo, sino como un factor de productividad y crecimiento.
Ese equilibrio no es automático: requiere políticas complementarias, incentivos a la formalización y una estrategia clara de reactivación económica.
OP: El 1 de mayo, se celebra el Día del Trabajo en Colombia. ¿Qué mensaje le envía a los millones de hombres y mujeres que hoy conmemoran sus luchas históricas?
AL: El 1 de mayo es una fecha para reconocer que los derechos laborales no han sido concesiones, sino conquistas construidas con décadas de esfuerzo, organización y sacrificio. Hoy más que nunca, ese legado nos obliga a no retroceder.
Desde el Congreso he estado del lado de los trabajadores, defendiendo sus derechos y empujando transformaciones concretas: logramos la prima para las trabajadoras domésticas, garantizamos una reforma laboral que recupera derechos, avanzamos en el restablecimiento del recargo nocturno, en el pago del 100% de dominicales y festivos hasta julio del 2027, y en el reconocimiento laboral de los guardaparques.
Además, seguimos trabajando para sacar adelante la ley de contratistas, para acabar con la esclavitud moderna.
A quienes hoy trabajan, buscan empleo o sostienen sus hogares desde la informalidad, les digo que esta lucha sigue vigente. Dignificar el trabajo no es un discurso, es una obligación del Estado.
El compromiso es seguir cerrando brechas y construir un mercado laboral más justo, donde el crecimiento económico vaya de la mano con la dignidad del trabajo.



